Día ocho: 1

El otro día

Ignacio Agüero
Chile, 2012, 120′

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Estar en una casa, habitar en ella, es conocer y sentir sus detalles. Las sombras de las hojas de árboles en un patio, las aves que los visitan y el gato que las asecha, los libros en los estantes y los reflejos que rebotan por la luz del patio, son las imágenes que invitan a convivir el espacio en este documental sin historia, casi anti-narrativo, como un día fresco, apacible y abierto a lo que venga.

En El otro día Ignacio Agüero a más de abrir la puerta de su casa a quienes tocan el timbre conversa con esas personas que piden algo a cambio, inmediatamente en un acto recíproco, como él ha abierto su puerta y dado algo a cambio, pregunta a sus visitantes fortuitos si los puede visitar con la simple intención de conocer sus casas y conversar un poco más porque está haciendo una película de eso, todos los encuentros son iguales en principio: abrir una puerta y golpear, pero casa adentro o casa afuera las personas son distintas. Paralelamente Agüero nos cuenta la historia de una fotografía de sus padres y más anécdotas que la llevan a días posteriores de toda la familia, acontecimientos políticos impensables para una fotografía de un beso apasionado.

Como todas las ciudades, todas las casas y las maneras de habitarlas también son distintas, en algunas quienes las habitan acumulan más historias, en otras apenas si quieren permanecer lo necesario: el espacio es tiempo y la manera de movernos en el mundo. El otro día va de un punto de Santiago de Chile a otro, y también sale de Santiago, como Agüero tiene que salir de su barrio.

La casa de Agüero es el centro donde parte este recorrido llamado El otro día; sus imágenes aunque sean siempre las mismas mutan constantemente, ¿acaso no pasa eso con las habitaciones, con los barrios y las calles? A su patio llegan aves y emocionantes se bañan, en otro lugar, en una calle, corren de un lado a otro gansos y gallinas. Aparte hay algunos objetos o situaciones que también hablan del vivir un espacio: un reloj que funciona pero se ha quedado parado (alguna huella que tiene pretexto de fecha), personas con un disfraz tan reconocible como extraño (un sueño desagradable, una presencia fantasmal, alguna brecha de duda irracional).

El otro día es un brillante y genial documental que da cuenta del habitar los espacios y, especialmente, de la convivencia con los otros, que son reflejos de una misma. Es un documental que invita a mirar con belleza y calidez la vida propia y la de los demás, un tratarse en sus límites de a igual con los otros.

La próxima y última función es hoy sábado 18 de mayo, Incine: 18h45, estará el director para que le hagan preguntas.

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