Memoria y neblina

La muerte de Jaime Roldós

Manolo Sarmiento y Lisandra I. Rivera, Ecuador-Argentina, 2013, 123′

La muerte de Jaime Roldós no es la tesis de lo que pasó el 24 de Mayo de 1981 al estrellarse un helicóptero a cargo de la fuerza aérea ecuatoriana en Huairapungo (Loja, Ecuador) y donde murieron el presidente Roldós, su esposa Martha Bucaram, el piloto y otros tripulantes. Rebasa el hecho para transformarse en un caleidoscopio histórico y político: grupos de sucesos, de imágenes y palabras que al pasar por el tamiz de la luz se multiplican en varias direcciones. Fue un acontecimiento. Y entre lo uno y lo otro (hecho y acontecimiento) se mueve una bruma irreconocible, pues es intocable y toda ella ocupa densa y ligera el espacio.

Para quienes aún no nacíamos en los tempranos y duros 80’s la muerte de Jaime Roldós pasó por los libros de historia como un accidente, una posible negligencia no asumida y por el libro de Jaime Galarza ¿Quién mató a Jaime Roldós? es una pregunta con respuestas desconocidas, pese a que hace algunos años John Perkins (ex-agente de la central de inteligencia de los Estados Unidos) aseguraba que la muerte del presidente demócrata era parte de un plan regional en contra de varios gobiernos progresistas. Las voces oficiales y su discurso hicieron un tema minimizado y reducido a capítulo fallido de la política ecuatoriana, mientras los documentalistas plantean una desaparición, una historia que todavía está por aclararse y muchas preguntas para repasar constantemente.

Jaime Roldós y su Ministro de defensa
Jaime Roldós (izq.) y Rafael Rodríguez Palacios (der.), su  Ministro de Defensa 

Al inicio hay una ligera y casi imperceptible luz acompañada de una cita, una trompeta inaugural, solemne lleva transeúntes, ciudadanos de a pie, gentes, trabajadores, mestizos, son de mixturas contemporáneas y pasadas. Algún pedazo de esos tantos que siempre pasan por la televisión, algún archivo listo para cualquier ocasión, contrastado con la grandilocuencia del festejo del gobierno militar con el primer barril de petróleo: la promesa del desarrollo. Sin embargo ambos pedazos tienen una similitud, que estará presente en casi todos los archivos: el ruido, el paso del tiempo por el material, lo que nunca será nítido, lo que “nos dijeron”. Que es el síntoma de muchos fenómenos sociales del Ecuador, de esta historia, pero no del documental. Éste asume con frontalidad varias dudas -tan históricas como universales y necesarias-: ¿cómo se construye la memoria? ¿cómo persiste para ser y resistir? ¿cómo reclamarla?, ¿quién la reclama?…

La muerte de Jaime Roldós (LMJR) cuenta con poquísimos planos exquisitos visualmente (“correctamente” hechos), lo que dice mucho de una estética ruda, desnuda, cotidiana en pos de tocar urgentemente ese reclamo. La riqueza del documental está en sus preguntas agrupadas en cuatro partes: un prólogo (el contexto de la dictadura militar y su entrega para establecer un sistema democrático), la primera muerte de Roldós, la ‘segunda’ muerte y el epílogo. En estas cuatro partes están distribuidas imágenes inéditas que deberán remover los capítulos de historia. Son los archivos secretos expresados en los gestos entre militares argentinos y ecuatorianos, o bien las manos nerviosas del dictador Videla firmando uno de esos tantos papeles que cambian las vidas de miles, en apenas 5 o 15 líneas con el más protocolario de los lenguajes y rígidas máscaras o un encendedor y la combustión de un cigarrillo.

¿En qué se diferencia este documento (LMJR) de los documentos que se ven? Que éste afronta, tal como lo hacía el mismo Roldós, sin ambages, sin miedo, y sin saber las consecuencias -sí intuyéndolas-, una historia oculta: la muerte del presidente populista y demócrata marcaría la historia política del país. Una historia de silencios, confusiones, solemnidades que eran telón de confabulaciones, una neblina apenas reconocible por su frío. ¿Quién sabía que ese 24 de mayo el país ya era parte del Plan Cóndor? Probablemente el embajador chileno de ese tiempo, que en la misma fecha fue asistente del partido de fútbol de las selecciones de ambos países y muy orgulloso del resultado declaró que iba a una fiesta y terminaría con un entierro.

De otro lado las voces de los hijos de Jaime Roldós y Martha Bucaram (Diana, Martha y Santiago) son la intimidad que se inscribe en la historia como el síntoma previo del que padecerá el país que creyó en el proyecto de Roldós: manipulaciones, amenazas y más. Este documental también es un retrato del demócrata, sin mitificarlo ni criticándolo, más bien resalta la entereza que lo llevó a la presidencia, el carisma moderado, las ansias de unidad nacional, etc., dando paso mayoritario al trabajo por la memoria.

Así como hay dos grupos de imágenes (las de archivo y las realizadas por los directores) hay dos tipos de sonidos: los himnos, las trompetas y de otro lado la composición de Daniel Mancero, ritmos más cercanos a la introspección, a la pausa, a la observación; solo en una ocasión no se articuló por completo con las imágenes en movimiento.

LMJR hace un gran esfuerzo para armar un rompecabezas que va desde el norte hasta el mismo cono Sur, queriendo parar la constante negación de los discursos oficiales y banales (un balón, un barril, el arresto de Pinochet como la persistencia del reclamo). Esos que todos los días van de un lado a otro, se firman, se transforman en expedientes, se clasifican, parecen telegramas, se borran, se silencian o evaden.

Estoy segura que este filme reafirma que la historia no se escribe en los libros. Ella está en los intersticios, en las metáforas, en los gestos con tantos sentidos, en las cosas que se guarda en el clóset, en los detalles con tachones. Sino cómo entender su inicio desde esa grandilocuencia de “señores de la patria” hasta el último sonido en el minuto 123, que no es una trompeta callándose nombres, ni el himno tocado por uniformados en un gran estadio (una bella pero nostálgica imagen a la que se debe poner atención). Para el presente LMJR es una voz crítica, insta a hablar con firmeza, insiste en recordar lo que se calla, y saber que se puede recordar de muchas maneras.

Este documental fue parte de la apertura del festival internacional de cine documental Encuentros del Otro Cine 12.

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Un comentario en “Memoria y neblina

  1. La Muerte de Jaime Roldos!!
    Me refiero a la película de lisandra Rivera y Manolo Sarmiento, que ha despertado mucho interés en el país y el extranjero, así como también en la Fiscalía General del Estado, lo que llamó también mi curiosidad como investigador de accidentes aéreos y como piloto, sin embargo una vez analizado el documental, puedo manifestar que bajo el punto de vista técnico no contribuye en absoluto al esclarecimiento del accidente aéreo ocurrido en 1981, primero por la naturaleza narrativa e interpretativa de los hechos familiares y entorno político realizado por los cineastas y segundo por la carencia de técnicos especialistas en investigación de accidentes aéreos.
    Lo que realmente me ha llamado la atención es que se mal interprete el entorno en el que ocurrió el accidente del entonces Ministro de Defensa Nacional Rafael Rodríguez Palacios y su comitiva el 19 de noviembre de 1980, muy alejado por cierto del siniestro plan cóndor que se menciona, ya que este accidente aéreo del Avión ARAVA del Servicio Aéreo del Ejercito fue la mejor ilustración de una falla humana y operacional, en este particular episodio mi critica a los cineastas por una investigación incompleta y sesgada que para quien no conoce la verdad puede sembrar dudas e inquietudes, pero para quienes estuvimos muy cerca de los hechos fue muy clara la ruptura de procesos operacionales de principio a fin los que desencadenaron el accidente y cuyo copiloto titular designado está vivo aun para contarlo ya que fue descalificado de la tripulación en pleno vuelo de ida y se conformó una tripulación de circunstancia para su retorno que falleció trágicamente.
    Finalmente, estos hechos nuevamente me han hecho reflexionar respecto del informe de la Junta de Investigaciones de Accidentes de la FAE respecto del accidente del avión presidencial en el que falleció el ex presidente Jaime Roldos Aguilera y su comitiva, como investigador de accidentes aéreos y como piloto concluyo categóricamente que existen suficientes elementos de juicio y análisis para configurar una falla humana de pérdida de conciencia situacional por parte de la tripulación.

    Msc. Wilson Goyes
    1703602175
    wilsongoyes@gmail.com

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